Cómo llevar mejor emocionalmente esta cuarentena. Entrevista al psicólogo clínico Matías Velasco

Estamos en un período difícil a nivel mundial, nuevo para todos. Por lo que me pareció muy importante entrevistar a un especialista en salud mental para abordar algunos aspectos que pueden surgir en este confinamiento. Entrevisté al psicólogo Matías Velasco a través de un instagram live que hicimos el 1 de abril. Para saber cómo abordar esta situación que puede tornarse estresante, deprimente y generar cuadros de ansiedad. Por acá les dejo un resumen de esta entrevista que estuvo “redondita”, creo que abordamos puntos súper interesantes, útiles para todos. Espero que algún consejo puedas tomar y aplicar durante este período incierto por el que pasamos y si te interesa profundizar más sobre esto puedes seguir a Matías Velasco en su instagram @matiasvelasco_psicologia.

Entrevista a Matías Velasco, psicólogo clínico

¿Cómo podemos abordar el desasosiego natural que surge en estos momentos de confinamiento?

Estamos en un circunstancia extraordinaria y obviamente nadie está preparado para una situación de este tipo. Lo primero que hay que entender es que la ansiedad es una respuesta normal y esperable. Cuando el estrés se prolonga y tiene un peak alto eso genera un debilitamiento y empezamos a “hacer aguas” y es natural que mostremos más síntomas de ansiedad.

La ansiedad es un estado de inquietud o excitación física y mental inespecífica, se diferencia del miedo porque con el miedo conocemos el estímulo que nos afecta (le tengo miedo a algo), con la ansiedad no logramos identificarlo muy bien. Es normal cuando se produce de manera esporádica, el problema es cuando se transforma en algo crónico, ahí puede haber un problema.

La ansiedad además de ser un tema mental que se puede presentar en excitabilidad que puede desembocar en irritabilidad, también puede acarrear síntomas físicos que es donde más las personas se complican: sentimientos de nudo en la guata, garganta, palpitaciones, sudoración, agitación de la respiración y eso puede llevar en un extremo a una crisis de angustia. Ahí quiere decir que la respuesta ansiosa está siendo demasiado exacerbada y habría que consultar a un especialista en salud mental. Usualmente la psiquiatría interviene cuando la ansiedad está demasiado disparada y es necesario controlarla para poder intervenir.

¿Qué tips concretos podrías dar para gestionar esta ansiedad natural que se experimenta?

Lo principal es tratar de mantener una rutina lo más parecida a la habitual, en la medida de lo posible. Yo sé que es difícil para muchas personas que, por ejemplo, viven en casa pequeñas o departamentos. Muchos además estamos con teletrabajo con los niños en la casa. Algunas cosas prácticas serían: limitar la sobre-estimulación, la exposición exagerada a las redes sociales y a las noticias porque eso no nos ayuda en nada y nos mantienen en una permanente estimulación o estado de alerta que es peor. También distraerse con cosas que nos gustan: pintar, leer, hacer puzzles, jugar con los niños, cantar, etc. Además, realizar actividad física, el deporte ayuda porque secreta endorfina y nos relaja. También mantener la sociabilización con gente a través de vídeos ayuda mucho. Y algo fundamental es descansar, dormir, el cuerpo necesita recuperarse de la tensión.

Limitar también el consumo de cafeína, té, mate, disminuir los estimulantes, también el alcohol y consumo de drogas, por lo que he percibido ha aumentado mucho su consumo porque buscan un efecto ansiolítico pero eso tiene una consecuencia negativa para después (síndrome de deprivación).

¿Qué pautas podrías darles a los profesionales que están en un situación de alto estrés ? Que si bien son los “héroes” de la situación pero, seamos realistas, no son superhéroes y eso creo puede aumentar el nivel de auto-exigencia en ellos.

Obviamente están haciendo un esfuerzo tremendo, en general la investigación muestra que los profesionales de la salud tienen altsímos índices de estrés, alto consumo de tabaco y, son en general, una población de mucho riesgo. Ellos deben tener grupos de apoyo para desahogarse, también realizar deporte, meditación y respetar su tiempo de descanso porque están sometidos a turnos exigentes. Si un médico no logra descansar por supuesto que su su nivel de aguante se verá disminuido.

¿Qué Importancia tiene establecer una rutina durante la cuarentena?

Es importante porque ayuda a disminuir la incertidumbre en parte y quita la presión de lo que se hará durante el día. Pero es un arma de doble filo porque puede ser también angustiante tener una rutina y adherirse a ella de manera rígida o estricta, puede resultar agobiante. Hay que abordar la rutina con flexibilidad, ir cambiando las actividades si es necesario. La rutina debe ser una guía, no es una ley.

¿Cómo podemos gestionar la ira y el enfado que pueden surgir cuando la gente no cumple con las normas que se han impuesto para evitar la propagación del coronavirus?

Efectivamente estamos en circunstancias donde las emociones están a flor de piel entonces si vemos a alguien infectado con coronavirus paseándose en lugares públicos es normal que surjan esos sentimientos.

Hay muchas emociones que están dando vueltas en uno mismo que tienen que ver con la rabia, el enojo, la frustración y la primera reflexión es tratar de distinguir las emociones, tener pena también es válido y no es lo mismo que estar enojado, es razonable que nos pase esto en situaciones de estrés crónico. Hay un tema,que tiene que ver con el duelo, éste tiene fases, en estos momentos estamos experimentando una pérdida que es la de la libertad de movimiento, toda la pérdida de la normalidad y eso da rabia porque se frustran los proyectos, trabajos, es bien razonable que aparezca la pena, entonces en este caso hay que aceptar que hay una pérdida y es necesario aceptarla para mirar hacia adelante. Las emociones nos hablan de lo que está pasando y hay que saber usarlas a nuestro favor.

¿Y con la sensación de tristeza que puede aparecer por el distanciamiento de nuestros seres queridos? ¿Qué hacer y no hacer?

Es un sentimiento muy esperable que esté presente y no hay que evadirla. Hay que asumir que estamos en una situación difícil y dolorosa, donde la distancia nos puede afectar y lamentablemente no hay mucho que hacer. Se pueden utilizar estrategias para suplir eso como las video-llamadas, pero es inevitable que aparezcan esos sentimientos y hay que tomarlos con naturalidad y no sobre valorarlos porque es normal que así sea. Estamos en una situación de extrema vulnerabilidad emocional entonces necesitamos apoyo y contención.

¿Cómo abordar estas emociones frente a nuestros niños? Teniendo en cuenta que puede ser una buena instancia para que a partir ellas enseñemos sobre regulación emocional a ellos…

Es clave, ellos no se van a acordar en unos años más de lo que uno les dijo o de lo que estudiaron, ellos se van a acordar del clima emocional, compartir emociones es muy enriquecedor para los niños. Compartir emociones no quiere decir “actuar” las emociones; una cosa es sentirse con pena y otra es largarse a llorar a moco tendido con los niños, hay un concepto que tiene que ver con la empatía, que es ser capaz de ponerse en los zapatos del otro pero no en la misma intensidad del otro. Una cosa es sentir pena y otra es sacarla de manera desmesurada. Compartir las emociones, tanto con la pareja o los niños, tiene que ver con la capacidad de pensar sobre las emociones; cómo las estamos viviendo, cómo las estamos afrontando y en ese mismo diálogo surge la posibilidad de abordar estrategias de afrontamiento, por ejemplo, reflexionar sobre qué se puede hacer para que esto no sea así la próxima vez.

¿Seremos más fuertes después de todo lo que estamos viviendo a nivel mundial?

No lo sé, pero desde el punto de vista más psicológico puede ser, dependerá de cómo cada uno viva la crisis, lo que sí creo que va a pasar es que muchos nos vamos a replantear la forma en la que hacemos las cosas; por ejemplo en la capacidad de ser auto-sustentables, de evaluar cosas que realmente no son tan necesarias o valiosas como antes pensábamos (re-valorización). Creo que como especie humana tengo mis dudas respecto a que emerja una comunidad más humanitaria, no soy tan optimista, pero sí creo que desde el punto de vista personal muchas cosas se van a replantear, como por ejemplo el teletrabajo .

Y tú, ¿Cómo llevas emocionalmente este período? Te leo.

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