Lo que debes saber sobre el concepto de “Inteligencia emocional” y cómo se está aplicando en la vida laboral

He estado actualizándome un poco en este concepto de cual tanto escuchamos hoy. Me motivó saber cómo actualmente se está desarrollando la Inteligencia Emocional en la vida laboral, específicamente en el trabajo en equipo. Las emociones y relaciones sociales son ámbitos esenciales de nuestra existencia. Tener una buena gestión de las emociones está siendo cada vez más valorado. Hay estudios que comprueban que la Inteligencia Emocional (IE) es la clave del éxito en el trabajo en equipo. Y esto porque no solo es la habilidad de controlar las propias emociones sino que también las de los demás.

Hemisferios cerebrales humanos: derecho e izquierdo en el que se aprecian de manera simbólica las actividades cerebrales en las distintas zonas.

¿Qué es la Inteligencia emocional?

La inteligencia emocional es la capacidad para comprender, usar y gestionar tus propias emociones, así como las emociones de los demás por un propósito. Por ejemplo, ser emocionalmente inteligente significaría tener la capacidad de reconocer cuando alguien de tu equipo se encuentra frustrado y así poder adaptar la forma de comunicarte con esa persona para que el mensaje sea recibido y aplicado de manera óptima.

Liderazgo efectivo

En cuanto a liderazgo se refiere la IE parece estar de moda, y con justa razón porque se ha determinado que una alta IE conduce a un liderazgo más efectivo. El Foro Económico Mundial ha establecido la IE como unas de las mejores habilidades para la vida laboral hacia el año 2020. Y con todo lo que se ha publicado en torno a este concepto no debería extrañarnos.

¿Te interesa invertir en IE? Antes debes considerar tres aspectos

Antes de invertir en el desarrollo de la IE, muchos autores expertos en Inteligencia Emocional aconsejan tener expectativas realistas y considerar algunos puntos para que el proceso sea llevado de manera óptima. Encontré, este artículo de Jamelle Lindo, coach en inteligencia emocional, que publicó en la revista Forbes, en el aborda estos 3 aspectos:

1. La enseñanza tradicional no es efectiva en el desarrollo de la inteligencia emocional

Estamos acostumbrados a que nos entregan información y luego prueben nuestra capacidad al recordarla. Si es que se recordamos exitosamente lo “enseñado” decimos que el aprendizaje ha sucedido. Este no es el caso cuando se trata de aprender a ser emocionalmente inteligente. La IE implica un entrenamiento a largo plazo. Esta capacitación sentará las bases mediante la introducción de conceptos necesarios y su entrenamiento creará un cambio de comportamiento. Esto será posible gracias a la retroalimentación y el apoyo continuo de los líderes a cargo.

2. Desarrollar la inteligencia emocional es incómodo

Los seres humanos somos criaturas de hábitos. Lo que sea familiar, obviamente se nos hará más fácil. Por lo que al contrario, nuevos comportamientos implican muchas veces salir de esa “zona de confort”. Pero los expertos en IE señalan que si no se experimenta incomodidad durante el entrenamiento de IE, es posible es posible que no se esté desarrollando realmente la inteligencia emocional. Los viejos comportamientos nunca conducen a nuevos resultados, por lo que es importante aceptar la incomodidad y desafiarse a uno mismo a crecer y aprender. En el proceso de adquirir nuevas habilidades, se irán sintiendo más cómodos con el entrenamiento y se irán interiorizando más los hábitos positivos y con esto una emocionalidad más inteligente.

3. El desarrollo de la inteligencia emocional toma tiempo

Aunque definitivamente puede hacer cambios significativos en el comportamiento de inmediato que pueden producir resultados asombrosos, para mantener esos nuevos comportamientos deben practicarse de manera consistente a lo largo del tiempo.

¿Cómo convertirse en un líder efectivo?

Richard Boyatzis, psicólogo estadounidense experto en liderazgo e Inteligencia Emocional ha planteado en algunas entrevistas que gran parte de la formación de directivos es “un derroche de dinero”. Él ha señalado que dos grandes redes en el cerebro: una es analítica, de resolución de problemas y toma de decisiones. La otra tiene que ver con sentimientos, relaciones, con la creatividad y sobre lo que es justo. Son muy distintas y se anulan la una a la otra. Para él las las empresas necesitan las dos.

Una gran virtud que es clave: la compasión

Decirles a otros lo mal que hacen una determinada tarea o gestión puede jugar en contra. Puede generar resistencia. Ante esto Boyatzis aconseja entrenar con compasión. “Trabajar con los sueños, valores y deseos de los empleados o estudiantes”. Plantea que estimular los pensamientos de cómo se proyectan de aquí a unos años hace que tomen conciencia de sus valores y lo que realmente les apasiona. “Si en ese futuro hablan de un trabajo que no han hecho antes, les pedimos que busquen a gente que tenga esos empleos ahora y que les pregunten cómo es su vida y si les gusta lo que hacen”. Boyatzis asegura que el proyecto funciona. “Aumenta en un 65% el comportamiento en inteligencia emocional para un liderazgo efectivo y el efecto se mantiene entre cinco y siete años después”, afirma. (Información obtenida de una entrevista realizada a Boyatzis, que puedes ver aquí)

La resiliencia es la capacidad de sobreponerse a situaciones difíciles y es una de las tantas habilidades que se destacan en las personas que son inteligentes emocionalmente. ¿Habías escuchado hablar sobre la Inteligencia emocional? ¿Cómo reconoces a una persona emocionalmente inteligente? Me interesa conocer tu opinión.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *